La señora luna y su halo

En la noche del viernes 29 de junio, la señora luna nos sorprendió con su grata visita, en ésta ocasión llego acompañada de su fiel halo.

Espectáculo único, maravilla de la naturaleza, emoción, y un sin fin de sentimientos, pude experimentar al admirar nuevamente como todos los días, las maravillas que la vida nos dá la oportunidad de vivir, y los impresionantes espectáculos que la naturaleza nos regala a cada instante.

Disfruten de las imágenes, soy fiel admirador de la naturaleza, la vida es hoy y aquí, no la desperdicie, la vida sólo es una,  y es muy corta y frágil ¡Cuidémosla!, ¡Así es la vida!, porque en la vida nada es casualidad, todo es causalidad.

Cliquée aquí y disfrute del espectáculo:

http://albm.com/S/Book/Details/16444

Grabación de ¡Así es la vida!, correspondiente al Jueves 21 de Junio 2012.

Mis muy valorados seguidores, es un gran gusto compartirles la grabación de la Radiorevista de opinión ¡Así es la vida!, correspondiente al Jueves 21 de Junio de 2012.  Espero que la disfruten tanto como yo.

Cliquée aquí para escucharlo: http://www.fileden.com/files/2012/6/9/3314225/VID120621.mp3

Así es la vida, Jueves 14 de junio 2012

Mis muy valorados seguidores, para todos aquellos que no tuvieron la oportunidad, de escuchar en vivo la Radiorevista de opinión ¡Así es la vida!, correspondiente al Jueves 14 de junio 2012, a continuación les comparto el link para que puedan escuchar la grabación.

El link es el siguiente:

Para escuchar darle click aquí: http://www.fileden.com/files/2012/6/9/3314225/VID120614.mp3

La seño Gladys.

Por fin llegó el día tan esperado, recuerdo muy bien, era un lunes, muy parecido a los de hoy, una mezcla del corre corre de la mañana, mi madre corría de la cocina a mi dormitorio, diciendo a cada momento ¡Apúrenseeee!, yo, nervioso, emocionado, temeroso, y ansioso, una mezcla de sentimientos que a mis cortos 3 años sentía por vez primera.  No se me olvida, que ese día, vestía pantalones cortos de gabardina, en color azul, una diminuta camisa a rayas, rojo y blanco; de aquellas que tienen botones a un costado, en fin peinado con el camino a un lado, perfectamente lustrado, eso me decía, que era un día especial en mi vida, ya que mi madre, revisaba que todo estuviera perfecto en mi vestuario, en mi cabello, que ese niño estuviera presentable.

Bueno, nos vamos, expresó mi madre, sentí un vacío en el estómago, como aquellos que sentía cuando me columpiaba en aquella hamaca hecha en ese inolvidable árbol de mandarinas.  Salimos rumbo a aquel lugar, mágico, encantador, misterioso, el lugar que escondía un gran tesoro, ese sitio donde encontraría, la magia de las letras, la magia de entender el órden que hasta ese entonces sólo podía ver como trozos de palabras, y que sentía aquella fuerte necesidad de saber su significado.  Ese lugar fue mi escuelita, al llegar por fin, no sólo me invadió ese vacío en el estómago nuevamente, sino que éste vino acompañado de una tristeza, ya que según yo, mis padres se quedarían conmigo.  Confundido, pero sin llorar, temeroso pero emocionado, recuerdo muy bien como mis padres, hicieron ese cambio, el momento mágico de entregarme a una joven mujer de no más de 18 años, de mirada dulce, no medía más de 1.70, pero yo la miraba bastante alta, recuerdo que vestía de color celeste, ella, perfectamente arreglada, despedía un aroma a violetas, su sonrisa retorcida, su expresión amistosa y maternal.

Cuando ella me toma de la mano, pude sentirme, seguro, confiado, y animado a lanzarme a esa aventura, por la cuál me encontraba ansioso, sentí que era esa persona, con la que debía emprender ese mágico y maravilloso inicio de aprender a leer y a escribir, ese personaje entrañable en mi vida  es “La seño Gladys”, siempre le dabatí que su nombre estaba mal escrito, ya que, no se de donde lo pude haber sacado pero le decía que las palabras que llevan las letras “Y y la G”, a la vez no son correctas, que iba a saber ese enano que sólo estaba aprendiendo, jajajajaja….

Mi primera maestra, una de las responsables y a quien agradezco, de que hoy pueda dirigirme a ustedes, es a ella a quién agradezco, el saber combinar, disfrutar y jugar, con aquellos trozos de palabras que se me hacían, imposibles de entender, aquella que tuvo toda la paciencia del mundo cuando me costaba entender el uso de las letras “rr, k, q, x”, aquella que hice carcajearse más de una vez, por darle un significado totalmente diferente a las palabras, aquella mujer que paciente y maternalmente, tomó mi pequeña mano dentro de la de ella, para guiarme y enseñarme el movimiento de mi mano, para dibujar mis primeras letras.

Hoy es el día del maestro, agradezco de todo corazón,  a todos aquellos, que sembraron la semilla de la enseñanza en el pequeño, travieso e inquieto “Raulín”, infinitas gracias, y aunque no haya sido posible que vieran la cosecha, ya que no se, si viven o ya se nos adelantaron; pero, donde quiera que se encuentren hoy les rindo un homenaje, y mi corazón emocionado, les dice gracias por abrirme las puertas del mágico mundo de leer y escribir.

Entre las diferentes facetas que hoy vivo en mi vida, una de ellas es ser profesor universitario, ya por 4 años, vivo plenamente la magia de transformar esos conocimientos, ser participe del cambio y compartir lo aprendido en la vida a otro ser humano, es una de las más grandes responsabilidades, y a la vez una de las satisfacciones más placenteras, que hoy en día tengo la dicha de disfrutar.  A todas las personas que de una u otra manera ejercen la apasionante labor de la enseñanza “responsablemente”, hoy comparto mi emoción, y hago extensivo mi homenaje y agradecimiento, instándolos a que transmitan la pasión del conocimiento y compartan toda su experiencia, con todos aquellos, que como yo, un día llegaron a las puertas de nuestra pequeña escuelita, con la ilusión de que al salir de ella, lo hicieramos con una suma y herramientas para lograr las mejores causalidades en nuestras vida, y en mi caso, así fue.

Estimados seguidores, los invito a que como yo, recuerden a su primer mentor, aquella persona que tomó su pequeña manita dentro de la de ellos, y logró que aprendieran a dibujar sus primeras letras, para luego entenderlas, ese fue el inicio, que hoy vemos, lejano o cercano, pero si está arraigado en nuestra mente y corazón, nunca existirán distancias considerables, no olvidemos, que el agradecimiento, es una de las más grandes virtudes que tenemos los seres humanos, ¡Así es la vida!

En la imagen les comparto, uno de mis primeros libros, en los que aprendí a leer y escribir, y mi nombre está escrito por “La seño Gladys”, y yo después intenté imitar su letra en la parte de abajo, de donde ella lo escribió, recuerdo que para hacerlo utilizo una de aquellas famosas plumas con un frasco de tinta china marca Pelikan.

Así es la vida del 7 de junio 2012.

Mis estimados seguidores, a continuación les presento la grabación del programa Así es la vida, correspondiente al jueves 7 de junio de 2012.

Click en el link siguiente para escucharlo.

http://www.fileden.com/files/2012/6/9/3314225/VID120607.mp3

Viejito, soy tu cosecha.

Imagino una fotografía polaroid en la mano, puedo sentir como mis manos acarician el inconfundible material, puedo ver las imágenes, con un color un tanto borroso, corrido, y ligeramente desenfocado, puedo ver en esa foto a un niño, con el ceño fruncido, o por el sol, o porque sencillamente recién terminaba de hacer un berrinche, de aquellos que a esa edad son tan frecuentes, el enano de no más de 4 años, ese soy yo, y aparezco timidamente, como escondiéndome  por detrás de las piernas, de un joven y orgulloso hombre, un increíble ser humano, y un respetable y entrañable amigo, ese personaje es mi padre, con esa mirada siempre sincera, totalmente respetable, con fuerte caracter sin dejar de ser dulce y tierno, con esa capacidad increíble de razonar y explicar el por qué de las cosas, sin dejar de ser sencillo, ese amor por la vida, y por todo lo que nos rodea sin dejar de ser objetivo; esa foto con la imagen casi borrosa, debido al incesante paso del tiempo, cada vez que la veo, la carga emotiva es más fuerte, tal pareciera que en la medida que va desapareciendo del papel, se va instalando en mi alma, en mi corazón en mi vida completa, como un tatuaje, como una raíz en un frondoso y hermoso árbol, lleno de vida.

Esa foto, esa imagen, esos recuerdos, me visitan día con día, pero hoy, principalmente hoy, me hacen recordar al ser humano, al hombre, al viejo, al amigo, a ese increíble ser que me dejó la herencia más grande de mi vida, ese herencia de respeto, de amor hacia la vida, de cariño a los amigos, de perdón al enemigo, de poder decir, cuando las cosas no van tan bien, ¡No le hace!, ¡Seguimos vigentes!, ¡Nada nos detendrá!.

Ese gran hombre siempre será mi orgulloso Padre. Pues si viejo, no quisiera entristecerme, para que no lo veas desde dónde te encuentres mi viejito, no quisiera llorar para no perturbar tu tranquilidad, trato de sonreír, pero con cada intento de hacerlo, una lagrima asoma en mi mejilla, perdón Diego, pero se nos olvido, platicar de como hacer, cuando nuestra alma esta triste, y a la vez debemos sonreír, siempre me decias, un alma buena, no puede sonreír cuando quiere llorar, pero si puede llorar cuando está feliz; me haces mucha falta, y siempre me vas a hacer falta, hasta que llegue el momento de reecontrarnos, siempre que llego a casa, te busco en tus rincones favoritos, en tus libros, en tus cosas, te hablo, pero sólo me responde el silencio, cuando llego y corro a buscarte para compartirte algún logro, algún éxito, las buenas causalidades en mi vida, es cuando me cae el veinte que, ya partiste, ya no estas, tu sofá está vacío, dolorosamente tu no estas, te encuentro, trato de imaginar tu presencia, tu olor, tu ¡Aquí estoy mijo!; un fuerte y triste sentimiento invade mi ser, trato de abrazarte, pero termino acariciando mi hombro, ese mismo, que un día acariciaste y le diste palmadas, para animarme y reconfortarme.

Cuando estoy con mis amigos y hago alguna broma, y derepente y sin darme cuenta, me veo haciéndola, y me digo, ¡Son tus bromas viejo!, y es la misma manera como hiciste reír tantas veces a tus amigos; la implacable tristeza vuelve a llenar mi espíritu, que extraño demasiado ese abrazo del padre, ese abrazo reconfortante, esas palabras siempre prudentes, esos consejos siempre oportunos, cuando te llego a visitar a tu tumba, siempre digo al llegar, gritando con el silencio de mi alma, ¡Ya vine viejito!, pero sólo puedo escuchar el viento colándose por entre las ramas de los árboles, y las hojas, crujir en el pasto, no te escucho, no te veo, pero te siento en mi alma, en mi vida, en mis decisiones, en mi cariño y en todo lo que realizo.

Este día, siempre fue una gran celebración en casa, te recuerdo impaciente, corriendo hacia la puerta en cada momento, para recibir a cada uno de tus hijos que llegaba, esa alegría, ese colorido festivo en el ambiente, tu siempre organizado, puntual, colaborador, y teniendo bajo contról todo, siempre; recuerdo la emoción con la que iba a buscarte tu regalo, recuerdo siempre tus gustos para vestirte, recuerdo perfectamente tu talla, ya que siempre fuimos la misma talla, en pantalón, en camisa, en zapatos.  Afortunadamente, siempre le atiné a tus regalos, bueno, espero que siempre haya sido así, hhhmmm aunque recuerdo una vez que te regalé, un suéter, esa vez fallé ya que en la tienda equivocaron la talla, por uno muchísimo más grande, y me decías ¡Mijo, no le hace!, y fue divertido porque parecias que ibas a alzar el vuelo, recuerdo como nos reímos ese día, pero al día siguiente todo se solucionó.

Bueno, mi recordado y extrañado viejito, hoy tu silla estará vacía, hoy te digo entre dientes, ¡Feliz día del padre!, pero sólo logro que me responda el silencio, y un fuerte y agudo sentimiento de dolor en mi alma, que lo pone en evidencia mis lagrima que como en cadena asoman una tras otra, esos regalos que un día disfrutamos juntos, ese momento de probarte los zapatos, la ropa, y disfrutar de la sorpresas y de abrir los empaques vistosos y acordes al día de padre, hoy se han convertido, en las flores que llevo a tu tumba, acompañadas de mis plegarias; y  el brillo del rocio en las flores, ese que una vez nos maravilló y admiramos juntos;  ese rocio se ha convertido en mis lagrimas, esas que te dicen, te extraño, me haces mucha falta, pero que a la vez, sabiendo que no estas en vida conmigo, no me queda más que agradecerte con todas las fuerzas de mi alma, por la herencia invaluable de haberme enseñado el camino correcto de la vida, el amor por la misma, y ante todo compartirme el secreto y las enseñanzas para poder vivir sencillamente como un “Ser humano”, con todas las características que ello conlleva.

Gracias por mis primeras lecciones de vida, y enseñarme la avismal diferencia entre casualidad y causalidad, gracias por haber sembrado en mi, la semilla del respeto por la vida, y por los demás, gracias por haberme dado el secreto de como aceptar a las personas tal como son, gracias por haberme dado las lecciones de que a las personas que queremos, debemos influenciar persuadiendo, y jamás irrespetándolas imponiendo, y te lo agradezco, porque ya podemos levantar juntos, esa cosecha, lamentablemente ya no pudiste ver los frutos de la cosecha, pero dónde quieras que te encuentres, podrás ver, lo grandioso de la ésta, y que todo, absolutamente todo, lleva tus características y sello personal, y puedo presumir que he sido tu destacado alumno, tu emocionado pupilo, tu orgulloso hijo,gracias por darme el regalo de la vida, soy tu sangre, soy tu vida, soy tus consejos, soy tus lecciones, orgullosamente soy tu cosecha ¡Gracias Papá!.

San Antonio, ¡Puesto de cabeza!

Hoy 13 de Junio, la iglesia católica celebra el Día de San Antonio de Padua, es de las imágenes que me causan mas atracción, debido a la cantidad de historias y creencias en torno al mismo. Todo ésto me hacer viajar a mi niñez, les cuento que la viví en un una región de la costa, y de vecinos teníamos a un lugar llamado San Antonio, y por supuesto que un día como hoy, amanecían celebrando con un gran festín, y diversas actividades, ésta fecha muy importante para ellos, se podía disfrutar desde palo encebado, coche encebado, loterías, churros, garnachas y todo tipo de comida y diversión de las ferias en aquella época; recuerdo claramente que en el atrio de la iglesia, perfectamente barrido, con olor a pólvora y cera de candelas, aparecer rítmicamente los vistosos trajes con grandes cantidades de espejitos redondos, el material de los multicolores trajes, como terciopelo y pana, y las máscaras siempre sonrriendo aunque el que estaba detrás de la misma, siempre estaba viviendo una goma o cruda, de las peores de su vida, ya que habían empezado la celebración días atrás. El baile del toro, baile de moros y el baile del mico, son los que recuerdo, al compás de una tímida pero melodiosa marimba sencilla, ah eso si, los marimberos siempre afanados y viviendo con entrega ese día tan esperado. Recuerdo también unas diminutas andas procesionales, que se perdían por entre la muchedumbre que las acompañaba, el olor a la cera de candelas se hacía presente nuevamente e invadía el ambiente, así como el insienso y estorac, y el olor intenso a hojas de pacaya y pino, que escapaban de la pequeña iglesia en color blanco intenso, como incrustada en la montañita, sin faltar los escandalosos fuegos pirotécnicos, que empezaban con bombas de tubo y ahí terminaban, no había variedad, ah bueno, eso si, si querían los organizadores portarse audaces incluían cachinflines o silvadores, y ametralladoras de cohetes. Y así transcurría el día, y por lo general a las 7:00 de la noche daba inicio el esperado, gran baile, en el que recuerdo claramente que tapizaban los postes en las principales calles, con vistosos anuncios en cartulina, en el que se podía leer, Caballeros Q 5.00 sin derecho a mesa, Q 10.00 con derecho a mesa, Damas una sonrisa; Habrá servicio de licores nacionales y extranjeros, cervezas y aguas frías y al tiempo, boquitas especiales. Se les recuerda que si llevan su licor no se les dejará entrar. Y como eran organizados en la entrada había una persona del “Comité”, parado a la par de la “Taquilla”, con un cuadro de madera puesto en el suelo, con un intento fallido de decorar el suelo en lugar de estorbar; muy bien barrido el lugar, a la pieza de madera que les comento, los organizadores les clavaban minuciosamente tapitas de bebidas embotelladas, con los picos hacia arriba, mismas que ocupaban todo el espacio de madera, y ¿Para que serviría eso?. Pues, esa pieza de madera, se encontraba en la entrada principal del salón, misma que daba inicio a una cola de personas asistentes al baile, porque quién llegaba con los zapatos enlodados, debía limpiarlos ahí, ya que clara y vistosamente, tenían un letrero donde se leía, “Prohibido entrar lodo al salón de baile”, ya que el mismo estaba perfectamente alfombrado con ramitas frescas de pino. En la noche del baile, se tenía la creencia que si había acompañado a San Antonio en toda la procesión, era infalible, que saldría con novio o novia al terminar la fiesta bailable; ah pero eso si, se hacía la aclaración, que si no encontraba pareja, no era, que hubiera fallado el milagro, era porque sencillamente no le convenía, o como decían las personas mayores “San Antonito, te libró saber de que desgraciad@, por lo tanto te trajo felicidad, y así…. todos felices” Se conocían varias oraciones para y ritos para encontrar o recuperar novi@, mismos que se los comparto a continuación.

ORACION A SAN ANTONIO San Antonio Bendito que al monte fuiste, el rosario y el silabario perdiste, te encontraste con Jesús, quien te consoló y tres virtudes te dio: – Que lo olvidado se recordará, – Que lo perdido se encontrará y – Que lo alejado se acercará…

Rezar 3 padrenuestros, 3 avemarías y un gloria. El ritual incluye poner una vela bendita con la foto del infortunado, y velar la imagen de San Antonio, cuidando de retirarle el “Niño Dios” que lleva en brazos. Así, por molestar al santo, él nos devolverá al infame que nos abandonó. Oh, mal hombre (mujer), estás cieg@, por no estar aquí conmigo… le rezaré a San Antonio y a Santa Martha para que regreses conmigo, humillado, derrotado, rendido a mis pies, haciendo mi voluntad.Es decir, con hacer esta novena, ella o el por muy alejado, enamorado de otra, sea cual fuere el motivo por el cual no les ponga atención, vendrá, atravesará los 7 mares, con tal de regresar con la dulce y amorosa persona que hace este ritual lleno de fe. Las personas de edad, más de una vez, los escuché decir, “¡Mira Mijo!, si alguna vez, en la casa de tu novia, encuentras rastros de cera y una imagen de San Antonio mutilada, han tratado de calzonearte. Déjenla… ella está loca”. ¡Así es la vida!, disfruten las tradiciones, no olviden que lo que aleja o atrae a una persona especial en sus vidas, es y será siempre, la actitud con la que usted va por la vida; todo lo demás es ficción; ya que en la vida todo es causalidad, nada es casualidad. ¡Disfrute la vida!

Mano dura…., el predicador y yo.

Al final de la Avenida Reforma veo un bus, de aquellos que ya no son ni tomatones, pero tienen huella chatárrica que indica que fueron de los preferenciales; no se que bus abordar, pero se a donde quiero llegar, por lo tanto no estoy seguro si ese bus que divisé  me llevará, me acerco por pura inercia, surge en mi una confusión, resultado de mi inexperiencia y falta de práctica de andar en ellos, en fin con moneda de 1 quetzal en mano, me acerco al ayudante y le pregunto ¿Pasa por tal lugar?, el responde con expresión de enojado y desesperado por el calor del medio día, ¡ajax mister!.

Siguiendo una pequeña cola, pago y abordo el bus, confieso que al abordarlo, sentí una incomodidad inexplicable, el bus ya estaba ocupado en un 95 por ciento, y al parecer,  los pasajeros ya estaban desesperados, de tener, ¿Quién sabe?, cuánto tiempo en el lugar; le chiflaban al piloto y le gritaban ¡Ya vámonos!, pude ver un asiento disponible en la última fila, me acerqué lenta y precavidamente por si de repente el bus lo ponían en marcha.

Me acomodé, y empecé a explorar, todo a mi alrededor, el silenció lo interrumpían los vehículos que transitaban por la Avenida Reforma hacia Las Américas, pero dentro del bus, me llamó mucho la atención, que un predicador bendecía a todos, hablaba mucho de atracos y situaciones que son el diario vivir, de todos en Guatemala, impartía su bendición una y otra vez, hacía oraciones tales como: El Padre Nuestro, Dios te Salve María, y luego otras muy propias de la religión evangélica, total el personaje, una completa fusión.

Con las plegarias y bendiciones de fondo, seguí explorando mi alrededor, hasta que mis ojos se posaron inesperadamente en unos personajes: el primero me llamó la atención por lo siguiente: dos tatuajes de dragón, uno bajo cada oreja, una estatura aproximada de 1.90 no mayor de 20 años, el brazo derecho completamente tatuado, las cejas perfectamente depiladas, vestía totalmente en color negro, gorra negra, mochila negra evidentemente vacía,  ah, pero eso si, de una mirada tétrica y amenazadoramente fría, el color de la piel, era de un moreno, amarillento, como imitando el color de los maniquíes descontinuados en la Avenida Bolívar de la ciudad capital, aquellos que están negros por tanto humo de camioneta, pero de tan viejos y de tan asoleados, se despintan.

El personaje antes mencionado, venía sentado un asiento adelante del mío, ésta persona, tenía la capacidad que en no más de 10 segundos, a cada persona que subía al bus, ya le había visto si era candidato para lo que hasta en ese momento, sólo podía ser para mi, resultado de la histeria colectiva que sufrimos los guatemaltecos, por tanta inseguridad.  El orden en que el realizaba el minucioso y profesional trabajo, era el siguiente: Primero ver si su víctima, trae algo en la mano, cintura, bolsas delanteras y bolsas traseras del pantalón, luego por alguna razón se quedaba analizando algo, luego pasaba a la siguiente persona y así sucesivamente.

Sentado a mi lado derecho, venía otro personaje de no más de 20 años, vestido con jeans y camisa blanca, moreno normal, su estatura de 1.80 aproximadamente, llamaba la atención que el pelo lo traía completamente pegado al cuero cabelludo, esculpido extrañamente, con producto específico para ese fin; un detalle muy especial es que ésta persona nunca sacó la mano de debajo de la mochila, por cierto, negra, y también vacía, en más de una oportunidad tuvo la visita de varias moscas, mismas que sólo podía espantarlas cual caballo en corral, sólo moviendo la cabeza.

Tres filas de asientos delante de mi, otro personaje, en ésta ocasión una niña de no más de 15 años, vestía completamente de negro, de altura 1.60 aproximadamente, el cabello recogido con una cola, que dejaba expuesto un tatuaje que en algún momento quiso ser eliminado sin ningún éxito; el color de piel coincidía perfectamente con el del primer personaje.

Cuando el bus, enfiló sobre el Boulevard Liberación, el primer personaje, de lo más tranquilo, se levanta de su asiento y se va a parar a la puerta trasera, y al mismo tiempo la chica se pasa al último asiento para quedar contiguo a ésta persona, ella queda de espaldas a el,  la persona que venía a mi lado, empieza a repetir varias veces, ¡Aquí es!, y el de la puerta le responde, ¡No, todavía no!, casi entre dientes, el que va parado en la puerta trasera, empieza a darle instrucciones a la chica, y yo tratando de escuchar que le decía, pero no entendía nada por el bullicio;  lo que si podía entender claramente, es que a cada ciertas frases, el le decía, ¡Entendistes!, y eso era todo lo que yo pude escuchar claro.  Ya que en esa expresión el subía la voz.

A todo esto el predicador, ya parado en la puerta trasera también, situación que me pareció extraña, porque pude ver que intercambiaron un par de miradas y el personaje de la puerta le decía algo muy quedito, que era imposible entender, luego el otro personaje que venía a la par mía, empezó a exclamar como anunciando algo espantoso; con la voz temblorosa, ¡Esto si es Mano Dura!, como hablándole a los vehículos que rebasaban el bus, ¡Mano dura querían!, ¡Aquí tienen su mano dura!, a todo esto yo tuve que fingir, que ya se me había pasado donde me tenia que quedar, y me levanté de mi asiento, me dirigí con plena seguridad y haciéndome el loco, hasta la puerta trasera a todo esto, tratando de no levantar sospechas, ni ponerlos nerviosos; en ese instante cuando yo hice eso, el personaje que iba en la puerta trasera subió inmediatamente el par de gradas hacia el medio del bus, pasa tocándole el hombro a la chica, el que venía sentado a la par mía se les une, se dirigen directamente al piloto, y en toda esa confusión de segundos, es cuando uno decide rápido, ya que no hay oportunidad de pensarlo dos veces;  aprovechando que el predicador abrió la puerta para bajar y me colé, saltando detrás del personaje mencionado, en ese momento uno, no es capaz de imaginar que otro vehículo lo pueda atropellar, ya que es como aparecer de repente ante el resto del tráfico;  el bus se desplazaba a una velocidad considerable, ya que no había ningún tipo de embotellamiento vehicular en el sector.  Recuerdo que mientras tomaba el impulso para saltar del bus, podía escuchar que dejaba tras un ambiente lleno de gritos de terror, expresiones, forcejeos y demás, pero mi mente y  mi concentración, se ubicaron en cómo esquivar los vehículos a quienes les iba a caer enfrente sorpresivamente; al mismo tiempo que mis pies tocaron el pavimento, se escucho un estruendoso ruido, como un disparo, grito, llanto, desesperación, histeria colectiva.

Ya en el suelo, y aparentemente más seguro, como pude esquivé varios vehículos, quienes no dudaron en bocinarme, y lanzarme insultos;  lo cuál era lo menos importante, en ese momento crucial; corrí al otro lado de la calle, donde ya estaba el famoso predicador, y no me pude aguantar y le dije con una mirada acusadora, ¿Usted conoce a esos desgraciados?, titubeó y me dijo nooooo, “Miiireee pué, lo que pasa es que…. ellos me dijieron, bájese, bájese, y yo me tuve que bajar”, entonces le dije, ¿y desde cuando ésta gente tiene consideraciones?, y saber a quién no le hacen nada, ¡No friegue!, ah seguramente les ablandó usted su tierno y dulce corazoncito con su Mix de plegarias, si, eso es, seguramente eso paso le dije, tratando de masajearme rápidamente mi brazo derecho, que en algún momento del salto, golpee contra algo y  la adrenalina del momento no me hizo darme cuenta, al terminar de decirle eso al personaje en cuestión, un gran silencio invadió el momento.

Reconozco, que el hecho del abuso a los pasajeros, niños mujeres, ancianos, necesitados de utilizar ese servicio de transporte para llegar  a su destino, y ver a esas lacras como actuaban con tal impunidad y tranquilidad, me tenía cargado de furia, y malestar, mi mirada imagino que estaba, cargada de esos sentimientos de odio, rencor o no se que más cosas; ya que el pobre hombre, no me aguantaba la mirada y miraba para otro lado, y me dijo sabe que “Solo Dios puede arreglar ésta situación, nadie podrá hacer nada para arreglarlo”, a lo que le respondí, ¿Usted es temeroso de su Dios?, y me dijo ¡Claro que siiiiiii!, entonces le dije, todos los desgraciados delincuentes que andan haciendo sinvergüenzadas podrán librarse de la ineptitud y estupidez de las autoridades, pero nunca de la mano de Dios, y esa justicia, si da miedo, ¿No le parece?, sólo vi que cambio de color y se quedó literalmente pasmado.

En el atraco no perdí cosas materiales, pero si perdí algo muy valioso, y fue la mínima confianza que me quedaba en que las autoridades estuvieran haciendo su trabajo por los guatemaltecos, que día a día, salimos a luchar contra corriente, sólo para darles de hartar a los delincuentes que siembran el terror en el transporte público, así como a los otros que están en una oficina haciendo piñata con todo lo que nos roban por medio de la farsa de los impuestos y demás.  Lamentablemente, ¡Así es la vida!

 

 

Me declaro infeliz.

 

 

Me declaro infeliz, sólo en el caso de estructurar la palabra conducente a un espanglish:  In=dentro de, adentro Feliz=feliz, por lo tanto me declaro Infeliz, porque me declaro que vivo dentro de la felicidad.

Cuando llega el descanso del final del día, mientras lanzamos al aire, esos suspiros de cansancio, a veces de satisfacción, otras más de desilusión, lo valioso en todo momento y etapa de nuestra vida, es haber peleado esa guerra, haber hecho la lucha de lograr las mejores causalidades, porque ya con enfrentarnos a todo lo que se nos presenta en el día, ya con esa actitud como escudo de batalla, ya somos triunfadores.

Ya cuando nos vamos relajando, con el ambiente dulce, tranquilo de nuestra casa, con ese olor peculiar a hogar, a familia, a cariño, a te amo, a te quiero, a papi juguemos, a papi ¿Sabes que hice hoy en el colegio?, ah ¿Qué les gustaría cenar?, a ¿Quién quiere algo de la cocina?, ese bullicio relajante, de los niños, de los utensilios de cocina en la preparación de la cena, todo ello se conjugan para ser parte del recibimiento que nos dá nuestro hogar, nuestra casa, nuestro nido.  Y es el preámbulo para lograr el descanso reparador de todos los días.

Siempre expresamos ¡Las semanas se van volando!, por qué tenemos que ir a la velocidad del tiempo, lo mejor es ir tomando nuestro tiempo, nuestra vida, a nuestro entero antojo, ya que las escenas que les acabo de describir, son a las que debemos dedicar el tiempo para guardarlas celosamente en el disco duro de nuestras vidas, ya que todas y cada una de ellas, forman parte de nuestra felicidad, así es, ya que para mi, la felicidad, la defino como la sumatoria de todos aquellos momentos felices que hemos vivido a lo largo de nuestra vida, por eso no creo y nunca creeré que no hay personas felices en éste mundo, ya que más de alguna vez lo han sido, lo que pasa, es que se han hecho los locos con hacer la respectiva suma, que me refiero.

Después de detallarles escenas de la cotidianidad de nuestras vidas, nos vamos al espectacular fenómeno natural que nos rodea, los maravillosos atardeceres, y qué mejor manera de hacernos una locación a todos, los que a pesar del estrés del día a día, no dejamos que nada ni nadie, nos dañe nuestra capacidad, de oler, sentir, palpar y disfrutar con toda nuestra vida, la felicidad que nos regala en todo momento nuestras causalidades y que se ve condensada cuando llegamos al final del día, cuando nos reencontramos con todas aquellas personas que son merecedoras de toda nuestra atención, cariño, y amor.

Esa felicidad, es la que podemos disfrutar en brillos, colores, contrastes y texturas, ese sentimiento que a veces buscamos en cantidades de personas, pero cometemos la estupidez de no buscar antes, en nosotros mismos.  Así es, hasta que encontremos primero la felicidad dentro de nosotros mismos, podremos hacer feliz a los demás, sólo hasta que hagan realidad esa situación, es cuando verdaderamente se encontrará de frente con la felicidad, es cuando vivirá plena y verdaderamente la vida, es cuando por fin podrá decir, sin lugar a dudas, ¡Soy feliz!, ¡Así es la vida!

 

Enlace

Cliquée aquí para escuchar la Grabación del programa ¡Así es la vida!, correspondiente al Jueves 31 de mayo 2012.

Mis muy valorados seguidores, a continuación les presento la grabación de la Radiorevista de opinión ¡Así es la vida!, transmitida en vivo el día Jueves 31 de mayo 2012, a las 19:00 horas, por 100.9 FM., 560 AM. y Libertopolis.com, ¡Gracias por escucharme!