La Rosa y el lucero

Una rosa es aquella flor que con su aroma, inunda el ambiente de recuerdos, perfume, colorido, alegría, amor, pasión, compañía.  Un lucero, es un planeta que sobresale en el firmamento por sus destellos, brillos o iluminación, parecido a una estrella pero mucho más grande y brillante; también es el nombre poético con el que se conoce al planeta Venus.

Pero, por qué, les hago la anterior introducción, porque apenas ayer mis recuerdos se reencontraron con una mujer de nombre Rosa Lucero, ¿Quién es ella?, pues les cuento que cuando falleció mi nana, a mis escasos 5 años; ella pasó a ser mi nana, esa que ayudaba a mi madre, a cuidar a ese niño inquieto, ese niño que apenas podía decir, “Ahí viene la Rocha Luchero que me becha mucho”; recuerdo a esa joven mujer, todo el tiempo cantando esas canciones de moda, y a la vez me hacía bailar con ella para entretenerme, o para cansarme para que dejara de estar fastidiando, jejejejje; recuerdo que todo el tiempo, ella desbordaba energía y contagiante alegría, recuerdo que casi siempre se cantaba una canción en la que decía “Eres una rosa primorosa….”, la verdad, no recuerdo más, en fin, esa mujer, dinámica, cariñosa, primorosa, de alegría contagiosa; recién se marchitó y se apagó para siempre.

Mi querida Rosa, gracias por tener la paciencia de acompañar literalmente, mis primeros pasos por la vida, gracias por consentirme dosificadamente, para no hacer de mi un niño malcriado; gracias por esa interminables sesiones donde me leías libros, que estoy seguro que la mitad del tiempo inventabas el contenido; pues en algunos casos como siempre, ponerles tu toque personal, sentados en el pasto, sólo viendo pasar gente; gracias por tu desbordante cariño, que aún puedo sentir en mis mejías, apretados por un beso tronador, con los que solías consolarme, cuando por travieso torpemente caía al suelo, gracias por enseñarme a poner en práctica tu dicho “Se logra más con miel que con hiel”, en éste momento, yo se que podrás escucharme, y desde acá te cuento, que puedes sentirte orgullosa, ya que “Mi querida Rocha, ¡Me ha funcionado!”.

Rocha, eres de las personas que marcaron el inicio de mi vida; tu nombre que evoca esa perfumada y alegre flor, combinada con el nombre poético y de admiración con el que se conoce al planeta Venus; todo esto hace que las palabras sobren, ya que con esa combinación, sabemos perfectamente que otro mejor nombre para ti, imposible, ya que reuniste siempre todas las cualidades, para portarlos digna y orgullosamente; fuiste una gran mujer, un gran ser humano, una gran nana “Mi querida e inolvidable Rocha”.

Dónde quiera que hoy te encuentres, elevo mis oraciones, a mi rostro llega una sonrisa, misma que borra instantáneamente mi tristeza, estoy seguro que eres tu quien la dibuja, eres tu la artífice de que sonría, mis recuerdos se enlazan con los tuyos; y en una abrazo se funde mi agradecimiento y alegría, para que mi sonrisa, pueda llegar a ti y te sientas complacida, satisfecha y orgullosa; de haber aportado felicidad a este ser que desde la tierra te admira, www.raulcontreras.comque en este momento te susurra al oído, “Que en Paz descanses mi querida nana, mi inolvidable Rocha”, ya que la Rocha que me becha mucho, ya no viene más, ya no vendrá nunca más, ya que se ha quedado para siempre en mi vida.

 

La hormiga amiga.

La historia que a continuación les contaré es muy tierna y a la vez triste, y esto porque me recordó una seguidora en un post pasado, y estoy totalmente de acuerdo que, a los animalitos sólo hablar les hace falta, les cito esto, por esa cuestión del abuso a tan vulnerables e indefensos seres, a continuación; les contaré algunas historias, antes de llegar a la principal, pues la primera historia, es en relación con una tia que vive en el interior, siempre ha tenido varios perros, y ella no se ve muy seguido con mi madre, y cuando mi madre llegaba de visita a su casa, los abrazos y lagrimas no se hacían esperar al encontrarse las dos hermana, ah, pero ella mi tia,  tenía una perra que se llamaba Laica; era una perra bastante grande de tamaño, y cuando miraba la emoción de ese momento, también ella participaba  y se echaba a llorar a moco tendido, junto a las cariñosas hermanas, que terminaban asustadas y riéndose.

Ah, pero para las despedidas era aun más impresionante, sabe que la perra se paraba de patas como decimos los chapines, y con las patas delanteras abrazaba a mi madre, y sabe que, posaba su cabeza en el hombro de mi madre en gesto de cariño y tristeza, y se echaba a llorar, a mi siempre me impresionó ese gesto y hasta el día de hoy se me pone un nudo en la garganta, por eso y por muchas razones estoy totalmente en contra de las personas que maltratan a los animalitos.

Bueno, y la siguiente historia es en la casa de una amigo el tiene varios perros, y uno de ellos, es una perra que ya está bastante avanzada de edad y tiene problemas para caminar y ponerse de pie, y uno de los perros más jóvenes, se le queda viendo con un gesto de ternura y tristeza en la mirada, se la acerca lentamente, le ayuda a ponerse de pie y le hace un cariñito con la cabeza, les juro, que durante mucho tiempo me quedé como un nudo en la garganta, ya que me impresionó muchísimo y me dio demasiada ternura y tristeza, esa mezcla de sentimientos, que a veces nos es muy difícil identificar.

Siguiendo con las historias de los perritos, mi abuelo siempre se dedicó a los trabajos de su hacienda, y cuando el falleció, su funeral y todo los oficios, como se acostumbra en el interior del país, se realizaron en su casa, y me impresionó mucho cuando era sacado el ataúd, y le dan una vuelta en hombros alrededor de la casa; ya cuando nos disponíamos, llevarlo a una misa, en la iglesia de la localidad; su perro, un doberman canela, negro y blanco, de nombre Superman, se paró de patas y abrazo el ataúd y lloraba desconsoladamente, los asistentes, hicieron más de un intento por quitarlo, lo cuál resultó inútil; en ese entonces yo era sólo un niño, pero los juro, que es una imagen que me marcó en la vida, ya que recuerdo que, cuando calmaron al perro, se quedó cabizbajo en una esquina, muy triste; de verdad, cuando les cuento esto, vuelvo a sentir ese nudo en la garganta y el esfuerzo por contenerme, pero sigamos.

A continuación es el caso de Simón, un perrito que ayudaba a Missy la gata, a sacar sus gatitos recién nacidos a asolear; y el caso de los pececitos Silver Dollar de un amigo, cuando murió el macho, la hembra lo trataba de levantar y lo empujaba acercándosele, para ver si lo hacía reaccionar, ¡Qué impactante!; y así llegamos a la historia con que finalizo.

La otra noche, en una pared, pude ver a una hormiga que a simple vista, no podía identificar que era lo que llevaba, pero al acercarme, pude identificar, que cargaba a otra hormiga, pero muerta; y en el esfuerzo que hacía por llevarla, más de una vez se le cayó; y cuando se le caía, ella llegaba hasta dónde había quedado la hormiga muerta, y me impresionó ver como la movía antes de cargarla, y buscaba las diferentes opciones que podía poner en práctica para llevarla hasta donde tenía que llevarla.

Todo lo que les comento, me impresionó mucho.  Ver esa escena, y quedar muy impactado; y de esa escena, es precisamente la imagen que les comparto. Todo eso me hizo reflexionar, sobre las otras experiencia que había tenido, dónde habían involucrados animalitos con la muerte de otros de su misma especie, o con sus amos.

EL maltrato a los animalitos, debe ser castigado, recuerde que ellos no tienen a nadie más que los defienda, que nosotros, ellos son bien vulnerables; hagamos de la mejor manera nuestro papel y no les fallemos. Si usted, tiene una historia similar para compartir será un placer conocerla, ¡Así es la vida!www.raulcontreras.com