El legado de Kei.

Cuando recuerdo a Kei, vienen a mi mente los diferentes significados del nombre, para los japoneses es Respetuoso, y en efecto es algo que a Kei siempre lo distinguió y lo hizo notar y destacar, a donde quiera que fuera; también se le atribuye al nombre el significado de Reverencia, y Kei a sus cortos quince años, tocó muchas almas y motivó a encariñarse para todos los que lo conocimos.

Luego de hacer una breve explicación respecto al sobrenombre de Jose el famoso Kei; me es muy difícil y a la vez es necesario, tratar de entender los caprichos de la vida; físicamente ya no está con nosotros, pero su presencia es tan poderosa, que está moviendo y causando muchas situaciones positivas, que cada día, dan más de que hablar.

Para los que hemos tenido ese amargo encuentro, y esa dolorosa situación de tener que despedir a un ser querido, entenderán perfectamente lo que a continuación escribo; y en esta ocasión se lo digo a Kei.  Cuando llega el momento de realizar todo lo relacionado con el funeral de la persona que ha partido, uno vive como en el aire, como medio dormido, como tratando de despertar y creer que sólo fue un mal sueño, al finalizar todo lo relacionado con el funeral, y regresa uno a casa, es cuando lentamente vamos poniendo los pies sobre la tierra; al encontrar ese libro a medio leer, ese postre que quedó en el refrigerador a medio comer, esos zapatos que quedaron colocados tal como la persona los dejó, ese suéter que utilizó por última vez, al que corremos desesperados con la necesidad de sentir el olor de esa persona que ya no está con nosotros; abrazarnos a esa desesperación, romper en llanto hasta sentir que ya no somos capaces de dar un paso más.  Ese despertar que en la medida que abrimos los ojos, nos va clavando puñales en el alma, ese dolor que queda evidenciado con esas incontrolables lagrimas.  Esas interminables noches de insomnio en la que nos levantamos a buscar algo que nos haga sentir que estamos con la persona, ese abrazo que se queda frío, al sentir que se lo damos al aire, a la nada.  Ese te quiero, ese cálido abrazo, esa singular presencia, ese cariño instantáneamente correspondido, sencillamente, ya ha partido, no sabemos, en donde, como y cuando, volveremos a encontrarnos, y tampoco sabemos si a ciencia cierta será así.  Lo único que sabemos es que nuestro ser, nuestra alma, nuestra vida, lentamente empiezan a florecer con los recuerdos, para entrar a una nueva dinámica de vida, hoy Kei ya no nos susurra al oído, hoy Kei se expresa con los latidos de nuestro corazón, con la emoción de nuestras almas, con el sonido del silencio, con lo fresco del amanecer, y con la emoción y sonrisa de satisfacción de un deber cumplido, y con la fuerte convicción de decir seguiré adelante por mi, por mi familia, por mi felicidad y por mi vida, ya que si de algo hay que estar seguro, que el, en donde quiera que se encuentre nos está mirando atentamente, a cada paso que damos; esos impulsos y momentos de tristeza, no es precisamente algo que le provoque alegría,

Kei, tocó muchos corazones, motivó muchas almas, esa semilla que en vida sembró, hoy se empieza a recoger con una gran cosecha, llena de éxitos y satisfacciones; llena de corazones felices, su mayor orgullo una familia ejemplar, luchadora, que llora cuando siente la necesidad y que ríe cada vez más en la búsqueda de la felicidad; Kei, no te fuiste, orgullosamente trascendiste, y te encuentras en un sitial de honor, ese lugar en donde estas disfrutando cuando ves felices a tu familia y amigos, ese lugar en donde vas a ver coronados tantos esfuerzos, ese lugar donde descansas felizmente, ese lugar de donde la Familia Urrutia Mena, nos ha compartido la intimidad del esfuerzo, de la lucha, del ejemplo, de la felicidad y de los testimonios que hoy se han plasmado por medio de tu legado, mismo que tu padre Edgar Urrutia, los ha transformado en un libro, escrito no con la pluma de un escritor, lo hizo con las fibras de su alma, para darle paso a una obra que seguirá trascendiendo y cambiando vidas por el  mundo y esa obra no podía llamarse de otra manera que “Lecciones de Kei”.

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6 pensamientos en “El legado de Kei.

  1. Lindo Rául! Muchas gracias! Para los que vivimos muy de cerca esto es duro de leer pero a la vez reconforta saber que Kei está ya en paz, descansando y feliz!

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  2. si se lo que se siente perder a un ser querido, y sentirse impotente al no poder hacer algo por ellos, y me alegra mucho que el padre haya escrito el libro, pues ese es el mejor legado para su memoria, pues solo lo que se escribe queda para la posteridad, creo tambien que la muerte es solo un paso de un estado a otro, por eso escribi el libro APRENDIENDO A MORIR, si quieren se los puedo pasar por correo electronico, gracias

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  3. Nuevamente he sentido cómo mis lágrimas recorren mis mejillas. Es emotivo todo lo que has escrito aquí para referir lo aquello que se siente cuando se ha perdido a alguien muy querido. Recién he visto partir hacia la eternidad a un ser querido, que ha dejado un gran vacío en muchas vidas, especialmente en la de mi hermana y sus hijos. Y el sólo hecho de leer estas líneas me ha hecho retroceder a esos duros momentos. Ya he leído parte de este libro hermoso, el cual no he terminado, porque aún me cuesta mucho asimilar la pérdida de mi cuñado y ese sentimiento de impotencia ante esta realidad me ha impedido continuar con la lectura. Espero, que después, quizá dentro de unos meses, pueda tomar de nuevo el libro y culminarlo, pero por el momento no puedo, aunque quisiera.

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