Una vida, misteriosamente interrumpida a los 18 años.

En ésta entrega de Así es la vida, conocimos la misteriosa y triste historia de Kevyn, compartida por su padre Alejandro, en la que nos impacta con su dolor, al tener que decirle adiós para siempre a su hijo, cuando apenas cumplía 18 años.

Para escuchar el programa completo, ingrese en el link siguiente:

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Las cinco y pico.

Suena el despertador, otro día más, ala gran, quiero quedarme un ratito más en la cama, pero bueno, mi deber me llama, ¡ya es jueves!, debo llegar temprano a clases, ¡púchica!, que rápido va este mes de julio, seguiremos ensayando, ya que se nos vienen varias presentaciones de la banda de música del colegio, ala grannnn ¡qué emocionante! así como los días que nos toque desfilar por las principales calles de Guate, bueno me meto a bañar, y le pico para desayunar, para llegar a buena hora al colegio.

¿Qué onda muchá?, ¿hicieron el deber?, yo anoche me acosté bien tarde hasta terminarlo, pero como siempre lo traigo nítido, jejejej, hay que ponerse las pilas para que salgamos todos bien, y celebremos a fin de año; vos Ale, ¿hoy tenemos ensayo de la banda?, si vos, hay que ensayar un rato; para que siempre demos lo mejor de nosotros en las presentaciones, debemos perfeccionarnos en todo lo que hacemos, para que sintamos esa satisfacción que sólo es posible cuando decimos, misión cumplida.

Uffff, que bueno estuvo el ensayo vos, todo nos salió perfecto, ya ven, que si se preocupan por hacer las cosas bien, podemos ver los resultados, ala gran vos ale es que vos, sos bien pilas para tocar instrumentos, no por nada, sos el líder de la banda del colegio, y siempre has tenido las mejores calificaciones, naaa, no hay excusas ponéte las pilas y vas a ver que podes disfrutar también de hacer las cosas bien.

Esperános Ale, ¿a dónde vas?, para mi casa ¿y ustedes?, igual, ah entonces vamos, y que onda ¿qué pensas hacer ahorita que termines el colegio?, ala gran vos, es cierto, como que nada, si ya estamos en sexto magisterio, se recuerdan cuando estabamos apenas en primaria, y mirábamos a los de magisterio todos grandes, jajajaja, ya estamos grandes muchá, jajajajaj siii, bueno vos, despues de graduarme de maestro, yo seguir en la U, me seguiré preparando, aunque como vos sabes, eso de enseñar, eso de dar clases, a mi siempre me ha apasionado, y siempre trato de dar lo mejor de mi, ya que es una labor bien noble, y ante todo podes ayudar a mucha gente, al enseñarles a leer y escribir y muchas más cosas, ¡siiii profe!, jajajaja, en serio, désen cuenta que tenemos una gran responsabilidad en nuestras manos, y es educar a tanta gente, siempre tenes que tener en mente eso, ayudar a mucha gente que lo necesita, y así tengo muchos planes, y me ilusiona pensar en ellos, ya que es la manera que de cierto modo me presiono en el buen sentido, para alcanzar todos mis objetivos en la vida.

Ah eso está bueno vos, pero ya viste que tenemos muchas tareas por entregar, para los próximos días, si vos así debe ser, a todo esto, ¡qué hora es vos Ale’, ¡puchis vos! son las cinco y pico, piquémosle para llegar a buena hora a nuestras casas, dale, picále.  La plática amena, sana y amistosa, es interrumpida por alguien que se dirige sin titubear a Ale, y le dice ¡dame el celular!, al mismo tiempo que se lo arrebata, el grupo de amigos, casi sin aliento, del susto y casi sin reaccionar, se dan cuenta de la forma que el delincuente le arrebata el teléfono al amigo y se da a la fuga.

Una reacción muy humana, es la de no permitir, el abuso e impunidad de otros a nuestra persona, y los amigos y Ale, deciden salir tras el delincuente, para sorpresa de ellos, el delincuente iba armado, es cuando me pregunto, el gobierno tanto bla bla bla que ha dicho recientemente en relación a la «La Ley de armas», ah si, pero cualquier delincuentucho anda cómodamente armado, total, les comentaba que Ale y sus compañeros de colegio, deciden correr tras el ladrón, y al darle alcance, frente a la plaza de la constitución, exactamente frente al portal del comercio de la ciudad de Guatemala, el delincuente desenfundó el arma, y le acertó un balazo a Ale, un balazo en la cabeza, ese balazo, que prácticamente interrumpió de golpe, la salud, la tranquilidad, la energía y jovialidad, los sueños, las ilusiones, y todo aquellos proyectos de vida que él y sus amigos apenas minutos antes compartían.

El delincuente se dio a la fuga, pero Ale, quedó tendido en el suelo, en ese momento que los segundos son valiosos, para hacer la diferencia entre la vida y la muerte.  Ale, es auxiliado, mientras sus amigos lograron darle alcance al delincuente, para entregarlo a las autoridades, propinándole algunos golpes, situación que irónicamente lleva a ingresar a Ale, al mismo lugar que su agresor, Ale, la noche del jueves la pasó en un hospital, nunca imaginó que así terminaría ese día, el que empezó, con emoción, ilusión, y muchas energías y ganas por hacer las cosas bien.

El estado de Ale, era crítico, por medio de las diferentes redes sociales, empezaron a circular mensajes ya que se necesitaba donadores de sangre, todo el tiempo estuvo en cuidados intensivos, los principales diarios y noticias, dieron cobertura al hecho, y nos informaban que seguía crítico, así pasó el fin de semana.  En las declaraciones, autoridades del hospital, indicaron que el día martes, sí se miraban mejoras en el cuadro clínico de Ale, lo someterían a una tomografía, y así ver opciones para ayudarlo a salir de esta lamentable situación, mientras tanto en las afueras del hospital, familiares, amigos, y compañeros de colegio hacían guardia, orando porque se superara tan dolorosa situación, de manera pronta y exitosa.

El calendario nos dice que estamos en día miércoles 24 de julio de 2013, la madrugada sorprende a Ale, empieza a sentir molestias y dolor, todo desconocido para él, empieza un viaje, un viaje hasta ese momento desconocido, un trayecto que nunca en su vida había experimentado, ni en sueños, algo que no podría describir si era sueño o realidad, confusión y sensaciones, luz, mucha luz, en su viaje al más allá, Ale se va, Ale ha cerrado sus ojos para siempre, la luz que irradió durante 19 años se apagó eternamente, sólo pudo llegar a las 10:15 de la mañana en el día miércoles, casi una semana después de tan repudiable hecho.  El médico a su cargo indicó «era su presión arterial, ya que esta dependía de un medicamento para mantener las condiciones adecuadas pero ya no soportó», además agregó «un edema cerebral severo irreversible complicó otros órganos de su cuerpo y terminó con su vida»

Te fuiste Ale, pero te llevas la satisfacción de ser un hijo ejemplar, un compañero entrañable, un alumno estrella, un maestro de los buenos, estuviste entre los estudiantes cuya trayectoria educativa empezó e iba a terminar en el colegio San Sebastián.  Te llevas la satisfacción de que este año fuiste elegido líder de la banda estudiantil, por ser uno de los más antiguos y con las mejores calificaciones, ya que siempre supiste que, para llegar a ser el líder se debe  ser un ejemplo para los estudiantes más pequeños, ya que ellos sueñan con ser los dirigentes de la banda.

Ahora, tu familia, amigos y compañeros, nos quedamos extrañándote, viendo tu escritorio en el salón de clases vacío, sólo imaginando tus ocurrencias, tus bromas, tus palabras de aliento, siempre disponible para todos, en todo momento, tu presencia, y tu espíritu contagioso y esa intensa pasión por vivir.  Ale, en casa ha quedado aquel libro a medio leer, aquellas tareas empezadas, aquel suéter que nunca llegaste a estrenarte, aquellos zapatos que con tanta ilusión compraste, y ya no tuviste el tiempo para estrenarlos y se han quedado guardados, tal como los dejaste.

Ese momento Ale, en el que tu familia, regresamos a casa después de darte el último adiós en el cementerio, llegamos a tu habitación, y buscamos tu rostro, tus expresiones, tu sonrisa contagiosa, pero ya no están, es sólo el silencio que nos acompaña, es tan sólo el frío, monstruoso, frustrante, e impotente de ese desagradable sentimiento de impunidad, pero eso sí, nuestra sed inagotable por hacer justicia, sentimiento que nos invade a todos los que conocemos este caso, ese mismo sentir al ver como las autoridades están protegidos hasta para ir al baño, mientras el resto de la población, todos aquellos que somos castigados con tanto impuesto, para que estas gentes se den sus lujos, nosotros, sí estamos desamparados, y con un clima de inseguridad, impune y a la orden del día, a diario, podemos ver, a niños que son asesinados de la manera más atroz, abuelitas que son asesinadas frente a sus nietos, y así una larga lista de situaciones, que un decir, ¿hasta cuando?, no es suficiente, ¡Exijo justicia!, ¡Exijo seguridad!, ¡Ya basta de inseguridad!


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