¡San Givin!

¡Días a la vida! la semana se va agotando, ya casi termina, ya estamos recibiendo a Don Jueves, quien llega cargado, como de costumbre con todo el tiempo necesario para hacer realidad sus más grandes anhelos, ah, y además viene acompañado con el friíto muy propio de la temporada.

Vamos a remontarnos hoy, casi 400 años atrás, para llegar hasta aquellos tempranos días de las colonias americanas, en los que un día como hoy se servían deliciosos banquetes como una alegre fiesta de la cosecha, y con ello hacer una celebración de agradecimiento a sus correspondientes divinidades por la bendición de una cosecha abundante; es una celebración propia de los Estados Unidos de América; pero que en lo personal siempre adopté con todo gusto y entrega; ya que hoy aprovecho para poder hacer ese banquete en el que me reúno con seres queridos, renovamos esa acción de dar gracias por todas las cosechas que hemos tenido en nuestra persona, todo lo que ha acontecido en lo que va del 2014 y que nos ha dejado grandes satisfacciones; así como todas aquellas causalidades no tan buenas que nos han dejado una gran enseñanza para no cometer los mismos errores, de esa misma manera agradecer por todas las personas que llegaron a nuestra vida durante este año, así como las que tristemente partieron pero que ya se han encontrado con en el descanso eterno, de la misma manera agradezco por aquellas personas que partieron de mi vida y me han dejado el gran regalo del descanso eterno pero en este mundo, ¡que gran ganancia!

No importa que tan grande es el banquete, no importa si lo hace con panitos con frijoles; no importa si hacemos una fusión culinaria, lo importante es que todos los que compartan su mesa ésta noche; también compartan con usted, valores similares, amor por la vida, actitud de agradecimiento y pleno convencimiento de que la vida es corta, por lo tanto debemos vivir hoy como el último de nuestros días, hacer mas breves cada día aquellas situaciones negativas inevitables, que nos afectan y nos hacen mucho daño; y por otro lado ponerle más atención a hacer perdurar por medio de multiplicar todos los momentos felices que alcancemos en nuestra vida.

Hoy es Jueves de ¡Así es la vida! ¡Completamente en VIVO! en punto de las 19:00 horas (tiempo para América Central) me escuchan por la 102.1 FM, 560 AM, y llegando a todo el planeta por www.libertopolis.com, y por medio de las aplicaciones gratuitas para smartphones TuneIn y LibertApp, ¡Los esperooooooo!DSCF5861 copia

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Carta a mi Madre

Guatemala 1 de noviembre de 2014.

Mamá.

No me alcanzaría todo el papel del mundo para poder escribirle todo mi agradecimiento y admiración. Todas las palabras no son suficientes para decirle lo que significa y siempre ha significado en mi vida; es usted, lo más grande de mi existencia, es su vida un fuerte pilar de mi alegría y felicidad; su corazón de madre puede perfectamente entender mi corazón de hijo, como siempre lo ha hecho durante tantos años, y es ahí cuando puede ver, como lo hace a diario y en todo instante, que las palabras nunca serán suficientes para expresar mi más grande amor, agradecimiento y admiración.

Hoy, lleno de emoción le deseo Muchas felicidades en su Cumpleaños Número Ochenta, es una gran bendición y un enorme regalo, que la vida nos brinda por medio de su salud y bienestar, en lo que ha transcurrido en éstos ochenta años ha tenido que pasar por situaciones buenas y otras nada agradables, pero siguió de frente siempre con una gran guerrera invencible, con la actitud necesaria para encontrarse con la esperanza de un mejor futuro; mucho dolor ha tenido que enfrentar para escribir su gran historia en las páginas del libro de su vida, y todo ello, hoy, es un gran ejemplo para todos nosotros sus hijos, así como para todas las personas que han tenido y tienen la dicha de conocerla, y con quienes coincidimos que es una gran mujer, bendita, y siempre vencedora; si vemos rápidamente hacia atrás así como podrá recordar muchos momentos felices, será inevitable encontrarse frente a frente con aquellos repetidos y largos momentos en los que sólo podía ver a su alrededor, un ambiente de desesperanza y preocupaciones en grandes variedades; aquellos momentos en los que en soledad o a escondidas, y para no preocupar a los pequeños, evitando que la viéramos con los ojos llenos de lágrimas, siempre dijo ¡Saldremos adelante!, quedito en sonido, pero muy fuerte en decisión, actitud y pleno convencimiento.

Hoy esos momentos no tan gratos, sólo son recordados para entender que fueron el trayecto necesario para hoy recibirla y coronarla en su sitial de honor como nuestra reina, nuestra amada reina, y tiene que sentirse muy satisfecha y orgullosa por todo lo que ha hecho por nosotros sus hijos, el resto de la familia, y las amistades. Ese rostro de satisfacción que sólo es merecedor de sonrisas y buenas noticias, en el que se puede leer perfectamente, a un ejemplo de mujer que puede decir con pleno convencimiento ¡Misión cumplida!.   Muchas felicidades y todas las bendiciones del mundo.

Con todo mi amor.

Su Hijo.

Raúl.