¡Cuánto tenés, cuánto valés!

¿Han escuchado alguna vez esa desagradable expresión? Pues, esa expresión más que desagradable es perjudicial, ya que anula por completo el valor y esencia de la persona y la convierte automáticamente en una etiqueta que a “alguien” se le antoje ponerle; y con expresiones como: En qué zona vives, que apellido eres, quiénes son tu padres, en qué colegio estudiaste, bla bla bla bla  cada vez se anula más esa importancia y fuerza que siempre debe tener la “persona”.

Los invito a que escuchen mi programa ¡Así es la vida! en el que abordo ese tema y otros más relacionados con el crecimiento y respeto siempre por ese ser único “La persona”.

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